ENTREVISTA A LA DIRECTORA DEL DEPARTAMENTO DE DESARROLLO DE NEGOCIO DE SGAIM, SARA FARIÑA

21-06-2016

Ha transcurrido más de un año desde que SGAIM decidió nombrar a una de las personas del equipo de Desarrollo de Negocio como responsable del mismo. En octubre del año 2014, SGAIM reclutó a Sara como experta en la gestión de proyectos. Cuando todavía no había pasado un año desde su contratación, la Dirección de la empresa ya se había dado cuenta de las capacidades de liderazgo de Sara, por lo que tomó la decisión de nombrarle responsable del equipo de Desarrollo de Negocio.

El tiempo que ha pasado en la compañía y el contacto con los clientes le han permitido valorar de cerca las necesidades del mercado y convertirse en una experta en las soluciones de certificación electrónica, en este caso explica su visión de la factura, su presente y su futuro.

¿Cómo ves el proceso de factura electrónica en España a día de hoy?

Lo que observo con los clientes a los que voy a visitar es que cada vez está más instaurada, pero depende mucho de la tipología del cliente con el que trabajamos. Algunas empresas tienen el poder suficiente para definir e implementar un proceso automático, en cambio hay otras, que suelen ser más pequeñas y que no tienen ningún tipo de proceso automático implantado.

Nos comentaba las diferentes tipologías de clientes, pero ¿Con qué perfil de empresa trabaja SGAIM?

Trabajamos con empresas de todo tipo. Pertenecientes a todos los sectores, principalmente: financiero, asegurador y sector de distribución. Por otro lado, el tamaño de las empresas varía, trabajamos normalmente con empresas medianas o grandes, sin embargo algunos de nuestros clientes son más pequeños. La clave está en ofrecer servicios que se adapten a las necesidades según el perfil y las necesidades del cliente

¿Cuáles son las principales soluciones que ofrece SGAIM basadas en la factura electrónica?

Ofrecemos servicios de recepción de factura electrónica en papel, por correo electrónico (certificando la recepción de la factura). En el caso de las facturas emitidas, ofrecemos emisión por correo electrónico, el cual se certifica para contar con una evidencia probatoria del envío en caso de desacuerdo con el cliente, incluyendo siempre la captura automatizada de los datos. Además, a algunos de nuestros clientes les damos la opción de la generación de la factura en papel, su impresión y ensobrado, no es un servicio frecuente pero tenemos ofrecer soluciones completas.

En materia de factura electrónica, ¿todas las empresas son iguales?

No, lo cierto es que cada empresa tiene un procedimiento de facturación diferente. Lo bueno de los servicios de SGAIM es que nos adaptamos a todas las empresas. Cada proveedor y cada factura tienen una casuística y hay distintos canales de entrada. Nuestros servicios se adaptan a ellos, no es un servicio cerrado. Todas las reglas de negocio se definen junto al cliente, esto nos permite ofrecer un potente sistema con capacidad de decisión en función de la factura  y del canal de entrada. Pero el resultado es siempre el mismo, la puesta a disposición de las facturas a nuestros clientes, listas para su aprobación.

¿Qué ventajas aporta a las empresas la externalización de la gestión de facturas?

La principal ventaja es aquella relacionada directamente con la externalización, las empresas se olvidan de la gestión de facturas depositando su confianza en SGAIM para que se las gestionemos nosotros. Lo que conseguimos es liberar a trabajadores de tareas administrativas, nosotros le devolvemos un fichero de datos a nuestro cliente, de todas las facturas correctas. Identificamos las incidencias de las facturas, rechazamos y notificamos al proveedor y de esta forma nuestro cliente ya no tiene que hacer revisiones o tareas administrativas. El paso que sigue realizando el cliente es la aprobación y/o rechazo de facturas y la contabilización de estas de forma automática.

Si las ventajas son tan claras, ¿cómo es posible que no todas las empresas se han adaptado a la factura electrónica todavía?

Puede haber varios motivos: Por un lado pienso que depende un poco de volumen de la empresa, puede haber una empresa pequeña que tampoco tenga muchísimo volumen de facturas emitidas o facturas recibidas.

Otras veces los directivos no son conscientes del coste interno que tiene hacer esas tareas.

Finalmente, creo que también influye la mentalidad de rechazo frente al cambio, adaptarse al cambio es complicado. Siempre hay muchos que opinan “mejor primero que lo ejecuten otros, y luego ya cuando no me quede más remedio ya me cambio”.

¿Qué avances crees que va a haber en este sector de la facturación electrónica en los próximos años?

Pienso y espero que sea todo electrónico y muchísimo más automático. Que todas las empresas tendrán una solución que facilite el intercambio de facturas 100% automático. En SGAIM es por lo que vamos a luchar, que todos nuestros clientes consigan esa Transformación Digital de sus facturas.